Barracudas y Espetones
Sección actualizada el día 11/02/03

Por Marcelo Romero AOW

Tenemos la costumbre de agrupar a todos los espetones y barracudas en el mismo saco, y considerarlos dentro del grupo de los peces peligrosos. Su reputación es mítica y está sobredimensionada. De hecho, no hay una sola barracuda sino varias especies. El objetivo de este informe es conocer un poco mas acerca de estos magníficos peces y sobre todo dejar de temerles cuando durante una inmersión nos crucemos con una hermosa barracuda.


La verdadera barracuda es fácilmente reconocible por su tamaño y por sus manchas negras en los costados posteriores

Existen 18 especies de Sphyraenidae son muy parecidas morfológicamente. Cuerpo fusiforme y cilíndrico, cabezas puntiagudas con grandes mandíbulas generosamente armadas con dientes afilados y una cola en “V” pronunciada, todo esto hace distinguir fácilmente a esta familia de peces.
Algunas especies alcanzan tamaños muy considerables: hasta 2 mts. De longitud y 50 kg. De peso. El resto se sitúan entre los 60 cm. De longitud y rondan los 10 kg. De peso. Su color es normalmente plateado y en muchas especies se encuentran franjas transversales más oscuras.
Los espetones frecuentan las aguas costeras y los estuarios de los océanos tropicales y subtropicales. Son peces pelágicos con un fuerte instinto gregario aunque los peces más grandes pueden viajar solos. Estos últimos solo se agrupan durante su periodo reproductivo, cuando se los puede encontrar formando grandes concentraciones en aguas abiertas. Los espetones son grandes depredadores que se alimentan de otros peces. Los ataques al hombre son muy extraños.

Los Dos gigantes de la familia

La mas conocida es la barracuda (Sphyranea barracuda). Llamada en inglés “Great barracuda” , es sin lugar a duda uno de los gigantes de la familia. Puede alcanzar los dos metros de longitud y sobrepasar los 50 kg. De peso. Se caracteriza por su color plateado y las manchas negras en el tercio posterior del cuerpo por debajo de la línea lateral.

 Los entornos que suele frecuentar son muy diversos: las aguas turbias de los puertos, las aguas limpias de los arrecifes y las aguas salobres de las desembocaduras. Se desplaza muy próxima a la superficie aunque puede inmóvil cerca del fondo. Podemos encontrarla prácticamente en todas las aguas tropicales del mundo: indo-pacífico, Caribe, Brasil, Mar Rojo, Africa oeste donde ocupa el mismo biotopo (desde Mauritania hasta Namibia) que el espetón guineano o el espetón gigante (Sphyraena afra).  Esta  última  puede   alcanzar los  2,20 mts. de longitud. Se caracteriza por una veintena de franjas en los laterales. Este pez es uno de los mas codiciados por los pescadores del oeste de Africa y muy probablemente sea el responsable de los ataques registrados en esta zona del mundo.

Comportamiento de las barracuadas

Minimizar la reputación exagerada de la barracuda no significa subestimar riesgo. Hay que insistir en el hecho que las barracudas son depredadores que se encuentran al final de la cadena trófica, en el mismo lugar que los tiburones. Ellas no tienen prácticamente enemigos y son sensibles a algunos estímulos que pueden desencadenar su agresividad. Estos estímulos pueden ser algo que brille mucho (un foco, un flash, algo metálico, etc.) o los trajes de neoprene muy contrastados, es decir un color claro muy llamativo con uno oscuro también puede atraerles.

La barracuda se encuentra dentro del grupo de los peces potencialmente peligrosos para el hombre, pero su reputación descansa sobre un pequeñísimo número de ataques reales. Un científico llamado De Sylva efectuó un estudio en el año 1963 referente a los ataques de barracudas. Solo encontró 19 casos suficientemente documentados para ser imputados a la barracuda. El primer ataque descrito se remonta al año 1873 en la isla de Mauricio. De todos estos ataques solo unos pocos han significado lesiones con perdidas sustanciales de tejidos y en muy pocos casos fueron mortales.

Cuidado para los pescadores subacuaticos

Las barracudas se nutren de otros peces, particularmente cuando estos están heridos. El pescador submarino puede encontrarse en una situación delicada si mientras manipula un pez herido se encuentra próxima alguna barracuda. Esta no siente interés por el pescador pero si por el pez que tiene entre manos, y si tiene suficiente hambre no dudará en atacar al pez que el pescador tiene entre manos. Este tipo de situaciones pueden tornarse aun más peligrosas si nos encontramos en aguas turbias pues al igual que los tiburones, la barracuda cuenta con órganos sensoriales menos sensibles a la opacidad del agua. El hecho de no ver bien lo que tiene delante puede ser contraproducente por que la sangre y las vibraciones del pez herido pueden aumentar su curiosidad y la agresividad lanzándose hacia el pescador de manera incontrolada.