Tiburón
Blanco
Sección actualizada
el día 11/02/03
Por Marcelo Romero |
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La
realidad es que cada año mueren en el mundo más personas por picaduras
de abeja que por ataques de este escualo y cuando se produce algún
incidente suele ser porque el tiburón confunde a su víctima con una
suculenta foca, ya que el ser humano no se encuentra entre sus
preferencias culinarias. La responsabilidad a dicho acontecimiento puede ser en parte
porque pese a ser una de las especies que menos ha evolucionado desde la
prehistoria -de hecho las diferencias entre el Carcharias y el
Carcharodon Megalodon prehistórico son mínimas, es decir que en los últimos
cuatro millones de años prácticamente no ha cambiado mucho-
exceptuando los últimos veinticinco años, los científicos han
procurado establecer patrones de comportamiento del animal con lo cual aún
en la actualidad es poca y confusa la información que se tiene del
mismo. El gran blanco tiene la
particularidad de tener los dientes de la mandíbula inferior siempre
visibles. Incluso con la boca cerrada. Taxonomía Clase:
Chondrichtyos Descripción general del gran
blanco Sus dientes son grandes, triangulares y con los bordes
cerrados. Posee cinco grandes cortes branquiales. Sus aletas pectorales
son largas como su primera dorsal y al contrario que su segunda dorsal y
la anal que son reducidas. La aleta caudal es importante, con los lóbulos
superior e inferior casi idénticos y una pronunciada carena al nivel
del pendúculo. Este tiburón es de color blanco en su zona ventral y
gris oscuro casi negro en la parte dorsal. La demarcación entre la
coloración superior e inferior es muy clara y limpia. Las aletas
pectorales presentan una mancha negra en la punta de la parte inferior. Los machos maduros pueden a llegar a medir entre 3 y 7
mts. y las hembras entre 4 y 5 mts. La reproducción en vivípara
placentaria con ovofagia (los embriones se nutren de los huevos en el
interior del útero). La gestación es aproximadamente de un año y el
parto suele producirse en primavera o en verano. Al nacer los jóvenes
miden entre 1,2 y 1,5 mts. ¿ Que sabemos de este escualo? Este
tiburón tiene un extraordinario sistema electrosensorial capaz de
detectar los pequeños impulsos eléctricos que provienen de los latidos
del corazón y de los movimientos de sus presas. Este sistema sensorial,
que se encuentra en el morro, reside en unos pequeños poros que son
capaces de detectar corrientes eléctricas de hasta cinco milésimas de
microvoltio. Además de localizar a sus presas le sirve para navegar, ya
que gracias a él puede "leer" el campo magnético de la
Tierra. La anatomía del tiburón blanco es sorprendentemente primitiva.
En vez de esqueleto óseo tiene un pequeño esqueleto cartilaginoso. Su
cerebro y su corazón son relativamente pequeños, mientras que su hígado
y su estómago son grandes para ayudarle a paliar su enorme apetito,
además de servirle de flotador. No hay pruebas de que se alimente de
manera natural por la noche, pues se cree que su visión es muy pobre.
Tampoco hay constancia de que estos animales tengan un orden social,
pero se sabe que son solitarios y, por tanto, muy competitivos, en
especial con otros machos.
El
tiburón blanco no caza humanos pero cuando uno se adentra en sus
dominios, ha de hacerse cargo de las posibles consecuencias: su
necesidad básica es alimentarse, y todas sus acciones se encaminan a
satisfacer esta necesidad. Este tiburón es, sin duda, el pez más
peligroso, debido a su gran tamaño, de cuatro a siete metros, pudiendo
alcanzar algún ejemplar los diez metros. En una situación límite con
un blanco, nuestras posibilidades de sobrevivir son cero, si bien la
probabilidad de encontrarnos con uno son escasas, más aún de día. Es
raro encontrarlo en aguas tropicales pues prefiere las aguas templadas o
frías, como por ejemplo el Atlántico o el Mediterráneo. No debemos
hacer mucho caso de las estadísticas sobre los ataques de tiburones,
pues además de que estos hechos suelen ser escasos, no suelen reflejar
toda la verdad; hay países que así lo prefieren. Estos animales
arrastran la fama de unos peligros que, aunque a veces sean exagerados,
no impide que existan realmente. Según todos los expertos, en un
encuentro con un tiburón, si no perdemos la serenidad ni nos dejamos
llevar por el pánico y permanecemos tranquilos, no dándole nunca la
espalda, en la inmensa mayoría de los casos tendremos tiempo suficiente
para ponernos a cubierto. Dejando de lado teorías, supersticiones y
consejos, hay que reconocer que el tiburón blanco es una de las
estampas más bonitas e impresionantes que existen en los mares y océanos
del planeta. Venciendo el mito Más de la mitad de los ataques registrados
recientemente (datos ISAF) por tiburones blancos, ocurre en la Costa del
Pacífico de los EE.UU. Tan solo el estado de California reporta el
cuarenta por ciento de los ataques anuales seguido por Australia con el
treinta y dos por ciento, Sudáfrica con el diez y Nueva Zelanda con el
cinco. Estados Unidos en su conjunto se lleva el cincuenta por
ciento de la totalidad de ataques de tiburón blanco. El primer ataque
registrado fecha del año 1876 en Victoria, Australia. El número de
ataques ha ido creciendo notablemente a lo largo del tiempo y en forma
alarmante a partir de la década del 60 pero los especialistas culpan
del hecho a que históricamente nunca se llevó un registro mundial de
ataques hasta la década del sesenta. Una teoría consite en que además
del último punto, ha existido un notable incremento en las actividades
acuáticas humanas y por tanto el consiguiente aumento del riesgo.
Correspondiendo la teoría de los científicos, y a pesar que las
heridas generadas por ataques de tiburón blanco suelen ser siempre
severas, con anterioridad a 1950 el noventa por cien de ataques
registrados tuvo consecuencias fatales (síntoma claro que sólo se
registraban debidamente las muertes o los ataques que resultaban en
grandes heridas). Desde 1950 hasta hoy en día ese número ha variado y
tan sólo el 26 por ciento de los ataques resultan mortales. Entiendo
que este "tan solo" pueda resultar de alguna manera traumática
pero ruego a los lectores que piensen cual es la probabilidad de pararse
frente a una locomotora que marcha a toda velocidad y sobrevivir y me
digan si alguien estima que es probable. Y eso es lo que es un
Carcharadon Carcharias adulto, una locomotora en el mar. En cuanto
al horario promedio en que se efectúan los ataques, se puede afirmar
que estos se dan casi con exclusividad durante el período diurno, en
particular en el rango horario existente entre las catorce y las dieciséis
horas. De hecho, dos tercios de los ataques en una población de ciento
veinticuatro ataques alrededor del mundo se han registrado de 10,00 AM a
16,00 PM. La relación entre los ataques de tiburón blanco y la
temperatura del agua es subjetiva. Se han registrado ataques (uno en
Nueva Zelanda) con una temperatura del agua de ocho grados centígrados
hasta temperaturas del orden de los veinticinco grados centígrados. Sí
se puede afirmar que dos tercios de los ataques son en aguas de
temperatura inferior a los veinte grados, desmitificando el hecho de que
el tiburón blanco solamente ataca en aguas cálidas. En cuanto a la
profundidad en que es realizado el ataque se puede afirmar que el 90 por
ciento de ellos se realizan en la superficie, entre los cero y tres
metros de profundidad. El record de ataque en profundidad registrada se
dio en Japón en 1992 a veinticinco metros. En cuanto a la profundidad
del agua en el lugar en donde se realizó el ataque, también se puede
afirmar que el ochenta y cinco por ciento de los ataques en una población
de los mismos de ciento seis casos se realizó en aguas con una
profundidad mayor a los doce metros. No obstante no son raros los
ataques en aguas cuyos fondos están a no más de tres metros de la
superficie del mar, sin embargo no es el blanco el que se caracteriza
por este tipo de agresión. |