EL FRÍO. UN ENEMIGO TRAICIONERO . . .
Sección actualizada el día 13/06/03
| Por Dr. Eduardo Vionnet | |
En inmersiones tanto frías
como cálidas siempre se encuentra escondido este enemigo de los buenos
buzos y los buceos seguros. Su accionar es silencioso y traicionero y,
cuando menos lo esperamos, nos ataca con todas sus fuerzas. La mejor
solución, como siempre lo decimos desde este espacio, es prevenir y
anticiparse a su ataque despiadado.
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Existen algunos lugares de buceo en el mundo que aparecen como paraísos de nuestro amado deporte. Tal es el caso de ciertos sitios de aguas cálidas como el caribe (México, Bahamas, etc.), o reductos brasileros (Fernando de Noronha), algunos lugares distantes y exóticos (Islas Maldivias, Fidji). Pero también existen lugares que, siendo más rústicos en sus infraestructuras, más difíciles en sus organizaciones y más complejos en su planificación requieren de una mayor experiencia del buzo y del grupo de buceo en general lo que limita sus bellezas a un número restringido de buzos. |
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Este el caso de algunos de
los centros de buceo de agua fría, como ejemplo, en nuestro país de
Madryn hacia el sur, sitios que, por su belleza natural y la vida que
hallamos (belugas incluidas) merecen el rango de paraíso de buceo 1.
. . . a veces pasa . . . Soplaba sur, frío, helado. No habíamos dormido
muy bien por el “baile” que el mar nos regaló la noche anterior.
Realmente estaba cansado, pesado
y, sobretodo, con frío. Nos acercábamos al lugar que bucearíamos esa mañana.
El sol apenas entibiaba el vapor del aliento. Frío. Llegamos. Mis compañeros
y yo comenzamos a prepararnos. . . y ese fue el momento justo, mientras
revisaba los últimos detalles del equipamiento. La decisión. Me di
vuelta y enfrenté la realidad sólo dije “ Chicos, yo no bajo”. Todos
me miraron y, como es de esperar de buceadores de gran experiencia como lo
eran mis compañeros, sólo preguntaron si estaba seguro y en ningún
momento se presentó una cargada o un reproche. Me indicaron que me
abrigue. Esa mañana no baje. Tenía frío. A la tarde ya era otra cosa.
Hicimos dos inmersiones más que pude disfrutar al máximo después de
descansar y calentarme. Después, me sentí bien. 2.
¿Porqué nos enfriamos? Muchas veces hemos escuchado frases como “me dejó
helado”, “me enfrió”, “esa morocha es un hielo”, “esa rubia
es un témpano”. Si bien no son frases relacionadas con el buceo (o si),
sirven para demostrar claramente lo que todos opinamos de este enemigo
traicionero: el frío. Lo que nos queda es conocer un poco más en
profundidad a este enemigo para poder anticiparse a sus ataques y, en la
medida de lo posible ganarle. Lo primero que debemos conocer es porqué nos
enfriamos. Esto ocurre porque el cuerpo humano trata de compensar su
temperatura interna con la del medio ambiente como una manera instintiva
de adaptación. Por esto, en un ambiente frío, el cuerpo humano perderá
calor hacia el medio ambiente por
medio de tres mecanismos fundamentales:
Ahora bien, durante un buceo nos interesan los dos primeros mecanismos de pérdida de calor ya que el agua es un conductor de calor unas 26 veces superior al aire por lo que la pérdida de calor se realizará en forma más rápida que en el medio ambiente gaseoso. q
Cuando la temperatura ambiente cae, los vasos sanguíneos de
la piel se contraen (vasoconstricción periférica) para minimizar el
intercambio de calor entre la sangre y el medio ambiente frío (gas o
agua). Es de destacar, a pesar de lo que opine mi gran amigo Horacio,
que los vasos del cuero cabelludo no se contraen como respuesta al
frío, y por esta razón perdemos mucho calor por la cabeza si no usamos
protección adecuada (¡Horacio, póntelo, pónselo {el casco, che}!). q
Si la pérdida de calor excede la producción a pesar de la
vasoconstricción la
temperatura corporal central comienza a descender. q
Entonces el cuerpo humano responde con los escalofríos en
un intento de generar calor y reestablecer el balance producción / pérdida. Si bien este mecanismo puede ser eficiente para mantener la temperatura del cuerpo en un ambiente seco, durante una inmersión, en un medio acuoso, es superado Como mencionamos previamente la evaporación es el
tercer mecanismo de pérdida de calor de importancia en el buceo. Se
convierte en relevante en la superficie, después de la inmersión, y
necesita de un medio ambiente frío y ventoso. 3.
Que hacer para prevenir problemas En este capítulo me voy a permitir insistir en los
que siempre decimos: PARA UN BUCEO SEGURO Y DIVERTIDO LO MEJOR ES PREVENIR
LAS SITUACIONES DE RIESGO. Si estás con frío y cansado antes de una inmersión
como te conté al principio que me pasó a mi, mi consejo es que no bajes.
Siempre podrás bucear en otro momento. Que no te importe lo que digan tus
compañeros de buceo. Enfrenta el problema frontalmente. Si son buenos
buzos como los que yo tuve en ese momento te ayudarán a superar la
dificultad, si no es este el caso, que no te importe. Si después de un rato de estar buceando aparece el
maldito enemigo y comienzas con escalofríos suspende inmediatamente el
buceo. Debes salir a la superficie, sacarte la ropa mojada, cambiarla por
seca y abrigarte antes de que la situación sea más grave. La mejor medida de prevención para el ataque del frío
es la utilización de una protección térmica adecuada. Esto es usar los
trajes de buceo, casco, botas y guantes que nos permitirán disminuir la
velocidad de la pérdida de calor logrando prolongar los tiempos de buceo
sin que aparezca el frío. Si bien no es el objetivo de esta nota no está de más
hacer una breve descripción de la vestimenta de buceo para protección térmica
y sus mecanismos de acción. Existen dos clases de trajes : húmedos y
secos (trajes dije¡). El traje húmedo funciona como aislante del medio
externo por medio de la interposición de agua entre la piel y la capa
interna del traje de neopreno. El agua es calentada por la temperatura
corporal quebrando de esta manera los dos mecanismos de pérdida de calor
hacia el medio acuoso (conducción y convección), conjuntamente con la
pobre conducción del calor del neopreno, que es aproximadamente la mitad
que la de la lana y la sexta parte de la de la piel. Para bucear en aguas frías bien protegido el traje húmedo
debe cumplir con dos características
fundamentales. Por un lado el ajuste del traje debe ser el correcto (ni
muy muy ni tan tan) y, por otro lado, el grosor del traje (7 mm para aguas
frías). Si bien no existe una temperatura que obligue a la
utilización del traje seco, aguas con temperaturas entre 12 ºC y 15 ºC
(54ºF–59ºF) deben hacer que consideremos su uso. Aguas por debajo de los 10ºC
(50ºF), a mi juicio, su utilización se convierte imperiosa. El traje seco funciona interponiendo una capa de aire
entre la piel y el traje. El aire de esta manera estancado es un muy lento
conductor del calor. A su vez estos trajes permiten la utilización de
otras prendas por debajo de él que coadyuvan a la protección térmica,
el mismo traje está fabricado con materiales aislantes como el neopreno. En algunos buceos, en especial los buceos técnicos,
las propiedades de aislamiento térmico de este tipo de trajes mejoran por
medio de la interposición de otros gases como por ejemplo el argón que
tiene menor conductibilidad calórica que el aire y por lo tanto brindan
mejor protección. En los buceos en aguas frías ya sea que se utilice
un traje húmedo o un traje seco, es fundamental el uso de un casco de
buena calidad y buen ajuste para la protección de la cabeza (. . . póntelo,
pónselo . . .). Asimismo el uso de guantes y botas también ayudan a
mantenerse cálido. Para la superficie, los trajes húmedos (y en menor
medida los trajes secos) no resultan una protección efectiva para la pérdida
de calor por evaporación. Es más, por lo general aquel buzo que tiene un
buen aislamiento durante el buceo se encuentra desprotegido o mal
protegido en la superficie. La manera más simple y eficaz de
contrarrestar este problema es la utilización antes y después del buceo,
de prendas específicas como camperas impermeables y rompe-viento. 4.
Cuando el frío ataca Si todas las medidas de prevención fueron superadas
y los mecanismos de mantenimiento del calor naturales no fueron efectivos
y el frío ataca, entonces sobreviene el escalofrío. El escalofrío es el
síntoma de mayor importancia que nos advierte de una amenaza de
hipotermia y es el signo que nos indica que debemos concluir el buceo,
dejar el agua y cambiarnos en superficie la ropa mojada por otra que
garantice la adecuada protección. Si el buzo no toma en cuenta este importante aviso y
sigue en el agua, continuará la pérdida de calor. El escalofrío se hará
cada vez más intermitente hasta desaparecer completamente pudiendo hacer
creer al buzo inexperto que el tiempo de exposición al frío no ha sido
tan prolongado evolucionando, de esta
manera, hacia una hipotermia moderada. Pero bien, antes de continuar definamos algunos términos. La hipotermia es un cuadro clínico que se produce
cuando la perdida de calor supera a la producción y la temperatura
corporal comienza a descender. Su gravedad se define entonces en función
de la temperatura central la cual se evalúa indirectamente mediante la
temperatura rectal. De esta manera nos referimos a hipotermia leve cuando
la temperatura corporal central desciende entre
35ºC y 32ºC (95ºF a 90ºF); hipotermia moderada cuando la
temperatura oscila entre 32ºC y 28ºC (82ºF y 90ºF); finalmente es
hipotermia severa por debajo de los 28ºC (82ºF). En la práctica, en el lugar de buceo, no se utiliza
la temperatura rectal para la determinación de la gravedad de la
hipotermia sino que se hace por medio de la observación de la
sintomatología. Por otro lado las hipotermias moderadas y severas son muy
raras de ver en buceo recreativo a menos que se cometan errores en la
planificación del buceo o que los buzos no se apeguen a lo planeado,
prolongando las inmersiones y no respetando los límites y estándares de
seguridad. Además del escalofrío ya mencionado, otro síntoma
de la hipotermia leve que es de suma importancia y de muy difícil
reconocimiento por parte del buzo es el trastorno del estado de conciencia
que se refleja en la afección de la memoria de corto plazo y la atención,
o sea que el buzo, por ejemplo no recuerda lo que tenía planeado hacer al
llegar al fondo y no presta importancia a chequear la consola para
controlar presión de aire, tiempo, etc. Es evidente que esto genera un serio peligro
potencial. El monitoreo continuo del tiempo de fondo, la profundidad y la
presión de aire restante es
un método efectivo que permite contrarrestar estas alteraciones
disminuyendo las complicaciones por distracción u olvidos. No es raro observar en buceos de aguas frías la
asociación con otros accidentes debido a las alteraciones de la
conciencia mencionadas. Pueden observarse otros síntomas y signos durante el
progreso de la enfermedad de la hipotermia. Estos incluyen: bradicardia
(disminución del ritmo cardíaco), bradipnea (disminución del ritmo
respiratorio) y disminución de los niveles de conciencia. Estos síntomas
no son frecuentes de ver en el buceo deportivo como ya hemos mencionado,
salvo que sean por causa de violación de los límites y estándares de
seguridad como por ejemplo la prolongación de la inmersión en el agua fría
que inducen a superar la hipotermia leve hacia estados más avanzados de
la enfermedad. Al avanzar hacia una hipotermia moderada o severa
durante un buceo en aguas frías los problemas más comúnmente hallados
son la pérdida de la funcionalidad y las lesiones por frío en las
extremidades, en especial en los dedos de manos y pies. Con referencia a las alteraciones de las funciones se
observa que , al enfriarse las manos, disminuye la destreza del buzo. Si
este proceso de enfriamiento continúa se experimenta dolor y
entumecimiento. Después de la exposición al frío, sobre todo
cuando es por períodos prolongados, pueden aparecer las llamadas lesiones
por frío no congelante. Esta entidad poco conocida puede causar
alteraciones permanentes en aquellas personas que se han expuesto al frío
por largos períodos. Específicamente este tipo de lesiones producen, ante
nuevas exposiciones al frío, un dolor y vasoconstricción desmesuradas en
relación a la magnitud de la causa, lo que limitará en forma permanente
las habilidades del buzo para operar en aguas frías. La mejor manera de evitar estos problemas es mediante
el respeto de los límites y estándares y la utilización de protección
adecuada en buceos en aguas frías (guantes y botas) 5.
El tratamiento Con respecto a cual debe ser el tratamiento óptimo
de la hipotermia leve en el lugar del accidente ha sido motivo de
controversia y debate por largo tiempo. A continuación se mencionan las
recomendaciones apoyadas por la mayoría: q El buzo debe abandonar el agua lo más rápido posible q Una vez en superficie debe deshacerse de la ropa de buceo y cambiarla por prendas adecuadas para las condiciones en superficie y secas. q En el caso de existir inconciencia se deberá desvestir completamente al paciente. q Extremar las medidas de aislamiento térmico para favorecer el recalentamiento posterior. El recalentamiento periférico activo, por medio de
una ducha caliente por ejemplo, no es recomendable ya que la consecuente
vasodilatación periférica produce un rápido enfriamiento de la sangre
que al circular genera un enfriamiento transitorio (también llamado fenómeno
post-descenso) que puede producir arritmias cardíacas. Finalmente, si te toca operar en el rescate de un
buzo con hipotermia moderada o severa, al retirarlo del agua debes hacerlo
en posición horizontal en la medida de las posibilidades. Hemos visto
casos de víctimas rescatadas en posición vertical que han experimentado
una hipotensión severa y/o falla cardíaca. En los casos de hipotermias moderadas a severas
encontraremos al paciente inconsciente o con una alteración de la
conciencia severa y será fundamental la implementación de medidas de
resguardo y dirigirse de inmediato a un centro médico. A continuación se
plantea un esquema de tratamiento de estos pacientes cuya ejecución
dependerá, por supuesto, de los materiales de que dispongas y de la
experiencia y capacidad personal. En todos los casos, sean cuales sean tus
atributos con respecto a esto, debes poner en marcha el Plan de Emergencia
que hallas elaborado y dirigirte al centro médico más cercano. q Aplicación inmediata del ABC (Vía aérea permeable, presencia / ausencia de respiración, presencia / ausencia de función cardíaca) y actuar en consecuencia (permeabilizar la vía aérea, realización de RCP si fuera necesario). En mi experiencia he observado muchos pacientes con hipotermia que no presentaban ni respiración ni pulso y que se han recuperado en un 100%. q Implementación de un acceso intravenoso. Si tu capacidad y experiencia lo permiten es aconsejable obtener este acceso para la reposición de líquidos y recalentamientos endovenosos. q Prevenir la continuación de la pérdida de calor retirando al paciente del medio frío y cambiando la ropa fría y mojada por otras secas y calientes. q Administración de oxígeno a través de un sistema de bolsa – reservorio q Debes dirigirte al Centro Médico más cercano. q Técnicas de recalentamiento en una unidad de cuidados críticos 6.
La despedida Bueno amigos hasta acá llego yo. El resto dependerá de su capacidad de lograr prevenir a este
nuestro enemigo y, en caso de que aparezca poder combatirlo con
eficiencia. Les recomiendo que no se pierdan estos magníficos sitios de
buceo que, con la protección adecuada y teniendo en cuenta los límites
lograrán maravillarlos. Y no se olviden. . . si tienen escalofríos me llaman. |
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