| Los dolores de cabeza pueden ocurrir debido
a la realización de alguna actividad no usual, pero es muy
extraño que esto ocurra en buceo. Es más, un dolor de cabeza
relacionado con el buceo puede ser el síntoma de un problema
significativo o el comienzo de él, si este es insistente.
Podemos clasificar
los dolores de cabeza según su relación temporal en el buceo,
las cuales son; antes, durante y después de la inmersión.
También el buceo puede dividirse en tres etapas; el descenso,
el tiempo de fondo y el ascenso.
Antes
de bucear
Si un dolor
de cabeza ocurre antes de la inmersión obviamente no tiene
nada que ver con el buceo (a menos que se trate de un buceo
repetido). Igualmente hay una gran probabilidad de que el
buzo con dolores de cabeza no tenga un óptimo rendimiento
psíquico o/y físico debajo del agua. Un dolor de cabeza puede
acarrear algún problema médico, y generalmente este desanima
al buzo a entrar al agua. Deberá visitar a su doctor si el
dolor es severo, de característica inusual y si es acompañado
de algún otro síntoma (especialmente fenómenos neurológicos).
Puede resultar
cínico o gracioso resaltar que una causa común de dolores
de cabeza antes del buceo es la resaca de alcohol. Un
buzo con resaca puede deshidratarse debido al efecto diurético
del alcohol, y esto puede aumentar si se le suma el uso del
traje de neopreno fuera del agua en un día caluroso y soleado,
respirando aire seco del SCUBA, más el efecto diurético de
la inmersión ( alguna ves te has preguntado a cerca del problemita
que te urge siempre cuando estas buceando?...). Y más
allá de a lo que esta nota va dirigida agregamos que la deshidratación
es un agravante del episodio de la enfermedad de descompresión,
Por esta y otras muchas razones más el bucear con resaca esta
descartado.
Cualquier dolor
de cabeza localizado en los oídos o en los senos sugiere una
infección en esas áreas y pronostica dificultad para compensar
oídos y senos. Ningún buzo con estas molestias debería ingresar
al agua.
Durante el buceo
Dolores que comienzan durante el descenso
Estos son debido
al efecto de los cambio de presión sobre todo en los oídos
o senos. La mayoría de buzos están familiarizados con la molestia
relacionada con la dificultad de ecualizar la presión del
oído medio durante el descenso. Esta dificultad usualmente
se debe a una congestión de la Trompa de Eustaquio, la cual
une el oído medio con la parte trasera de la garganta.
Si las estrategias
usuales para tratar con este problema no funcionan, por ejemplo
ascender un poquito y tratar de nuevo, es razón suficiente
para terminar con el buceo inmediatamente. Cualquier intento
de seguir a pesar del dolor puede terminar en la ruptura del
tímpano y pérdida de sangre dentro del oído medio, también
es posible bajo estas circunstancias que se dañe el oído interno,
el cual contiene el mecanismo neurológico encargado de la
transición de las vibraciones del sonido a señales nerviosas.
Esto puede llevar a complicaciones de largo tiempo.
La incomodidad
en los senos es menos común que el dolor de oído, pero puede
ser muy debilitante, también es usualmente causado por congestión
de los conductos que unen los senos con la nariz, y de esta
forma impidiendo la ecualización de la presión dentro de los
senos, igual que con la otra complicación si se encuentra
ante esta, abandone el buceo.
Si se bucea
sin casco en aguas frías se puede sufrir de un dolor de cabeza
generalizado al ingresar al agua o durante el descenso. Estos
dolores generalmente disminuyen a medida que el buzo se va
aclimatando a la temperatura, se cree que son producto de
la vasoconstricción de los vasos sanguíneos de la cabellera
que ocurren debido al frío. La mejor forma de evitar este
problema es usar un casco en aguas con temperaturas bajas
y asegurarse de que el casco cubra toda la frente hasta donde
comienza la máscara. Exponer aunque sea una pequeña parte
de la frente a aguas frías puede causar severos dolores frontales.
Dolores
de cabeza que comienzan durante el tiempo de fondo
La causa más
común de dolores de cabeza que no se presentan durante el
descenso, pero que aparecen en algún momento en alguna determinada
profundidad es la acumulación de excesivo dióxido de carbono.
Los tejidos del cuerpo necesitan oxígeno para la producción
de energía y producen dióxido de carbono como subproducto
de este proceso. El dióxido de carbono producido por los tejidos
es transportado hacia los pulmones por la sangre y es exhalado
cuando respiramos. La tasa de la eliminación de CO2 está determinada
por la ventilación pulmonar, que reside en la rapidez y la
profundidad con la que respiramos, mientras más lento y profundo
respiramos más ventilación tenemos y menos acumulación de
CO2 tendremos en el cuerpo.
Bajo el agua
la habilidad que tenemos de ventilar los pulmones declina
por un número de razones, incluyendo el aumento de la densidad
de aire, resultando en el aumento del trabajo de respiración;
el mal mantenimiento del regulador representando una resistencia
al respirar. Estas son causas de la disminución de ventilación.
También contribuye la mala costumbre de aguantar la respiración
(skip breathing). El resultado final es que el ejercicio bajo
el agua (sobre todo si se trata de un ejercicio excesivo)
puede producir más CO2 del que puede ser eliminado y
por lo tanto la acumulación de CO2 (denominado hipercapnia).
Normalmente
esforzarse demasiado y la hipercapnia ocurre en buceos donde
el objetivo es desmontar la mayor cantidad posible de biomasa
del medio marino, en el menor tiempo posible.
Los síntomas
de la hipercapnia puede incluir respiraciones cortas, sensación
de aturdimiento, y empeoramiento de la narcosis nitrogénica.
De todas formas el síntoma mas común, es un moderado a severo
dolor de cabeza generalizado que ocurre aproximadamente a
partir de la mitad hacia el final del buceo, este dolor puede
persistir por unas horas después de finalizado el buceo. Si
nota estos síntomas debajo del agua, descanse respire lenta
y profundamente y termine el buceo, ascendiendo lentamente.
Si el dolor persiste puede tratar con calmantes como aspirina
o paracetamol, (en general no tienen gran efecto). Para aliviar
el dolor luego del buceo se recomienda respirar oxígeno.
Igualmente la
prevención es la mejor estrategia y esto implica evitar hacer
grandes esfuerzos bajo el agua. Los buceos deben hacerse relajados,
con respiraciones lentas y profundas, no reteniendo el aire.
!NO
trates de probar cuan bueno eres volviendo al bote con más
aire que los demás!.
Si un
buzo se queja de dolores de cabeza después de cada buceo en
circunstancias similares a las descriptas anteriormente, un
buen test para diagnostico consiste en acompañar al buzo durante
el buceo y obligarlo a relajarse totalmente, solo sentarse
en el fondo y no hacer nada, solo mirar las pequeñas criaturas
alrededor. Chequear el buen funcionamiento del regulador del
compañero, como respira y el consumo de aire. Si todo esto
resulta normal, el dolor de cabeza no debería ocurrir. Esto
sirve para demostrar que el esfuerzo exagerado es la causa
de los dolores y que si buceamos relajados todo tendría que
salir bien.
Dolores de cabeza durante el ascenso
La causa más
común de los dolores de cabeza que comienzan durante el ascenso
es el llamado bloqueo inverso y su efecto se siente en los
oídos y los senos, de la misma manera que se siente el dolor
en el descenso, este también es causado por la congestión
de la trompa de Eustaquio. El aire usado para ecualizar los
oídos o los senos durante el descenso no puede escapar y tratará
de expandirse durante el ascenso causando dolor. Aunque esto
es un problema relativamente raro, puede ser muy doloroso
debido a que mientras alcanzamos la superficie el dolor va
en aumento. EL ascenso deberá ser detenido, el buzo debe bajar
un poco hasta que el dolor desaparezca e intentar ascender
nuevamente, en forma lenta. Durante el ascenso maniobras como
mover la mandíbula o tragar aire pueden ayudar a abrir la
trompa de Eustaquio en caso de un dolor de oído. El buzo no
deberá atener a taparse la nariz y soplar durante el
ascenso debido a que esto presuriza los oídos aun más.
Después
del buceo
Algunos
de los dolores descriptos anteriormente pueden persistir después
de terminado el buceo. Sí son severos e insistentes, deberá
visitar al medico.
Los dolores
de cabeza incluso pueden comenzar después del buceo y hay
muchas causas potenciales para estos síntomas no específicos,
tales como fatiga, deshidratación, forzar la vista ante los
rayos del sol; solo por mencionar algunos.
Mientras un
dolor de cabeza puede ser solo una parte compleja de los síntomas
de la enfermedad de descompresión (DCI), no se puede diagnosticar
dicha enfermedad a partir de un dolor de cabeza solamente.
Un dolor de cabeza que tenga que ver con DCI es siempre acompañado
de otros síntomas de dicha enfermedad. Obviamente si estos
otros síntomas están presentes, o si el buzo tiene alguna
razón para estar preocupado por esto, deberá consultar el
problema con un médico hiperbárico. |