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de Noviembre, Desperté... bueno no desperté, por que no había
dormido nada en realidad. Pero hoy iba a dar lo mejor de mí
para superar los 305 metros. Me sentía extrañamente tranquilo,
sabía que si podía hacerlo, sería hoy. Aunque había tres buceos
planeados, sería hoy o nunca. Les
había dicho a todos que hoy solo era un pre-calentamiento.
Lo dije para sacarme esa presión de encima, y sirvió. Estaba
tan preparado como podía. Me despedí de mi familia, que aun
dormía y me fui a bucear.
El equipo había
hecho un trabajo increíble, habían trabajado horas interminables.
Mucho de ese trabajo yo me enteraría después. Puerto Galera
ha sido por mucho tiempo considerado el centro para buceo
técnico en el Mar. Pero hoy veo un grupo de operadoras de
buceo (competidores) reunidos para este buceo extremo.
Atlantis
Dive Resort, La Laguna Beach Club, Asia Divers, Action Divers,
Captain Gregg’s, South Sea. Todos
ellos se unieron para llevarme a los 305 metros. Nos encontramos
en Atlantis con el equipo. Andy Pope en forma silenciosa preparando
todo este evento. El se encargo de traer a Joe (el médico
del equipo) a una semanas de la noticia.
Podía sentir
la tensión del equipo, para ellos este iba a ser un día muy
duro. Mark, Ron, Jorge y Axel de hecho ya habían trabajado
mucho hasta aquí, cargando el equipo, etc. Yo viajaba hacia
el sitio, mientras la cámara y la línea de descenso estaban
siendo tendidas. Me traslade hasta la Galera, Chuk el dueño
de Capitán Gregg’s nuevamente me brindo gran ayuda. Frank
Doyle de LBC no solamente se paso horas cargando tanques sino
que también había donado mucho de su equipo y botes para este
logro.
Verifique todo
mi equipo, era de lo mejor disponible; Regulador Apeks, Chaleco
wings y Tanques OMS, Traje Seco Otto. Cada una de las compañías
habían demostrado lo importante que es “Comprometerse con
el buceo”. Tony Gower durante los últimos días se había convertido
en un pilar de trabajo duro junto con Axel, Mark, Targa y
Efren armando el equipo. “John solo haz el buceo, el resto
nos encargamos nosotros”. Parece que suena un timbre. Me detuve
en Galera, solo a unos metros de la superficie. Me concentre
en el buceo y pense en Exley Bowden y Gomez, que si sus marcas
iban que ser superadas, tenian que ser superadas propiamente.
Empecé mi descenso
inicialmente mas lento de lo que yo hubiese querido; alcancé
los 90mts luego de 3:45’. Iba a reducir mi velocidad a los
120mts, comencé a acelerar, pase el tanque de repuesto de
los 130 y vino la oscuridad, y con la oscuridad vino el frió.
Esta era mi séptima vez debajo de los 155mts, así que toda
esta transformación del medio, no era demasiada sorpresa.
En mi descenso hasta los 200mts, el consumo de la mezcla de
fondo del tanque de repuesto era irregular. Me concentre en
mi posición en la columna de agua, en el gas restante de mi
suministro y en el monitoreo de mis señales de HPNS.
Mientras me acercaba a los 250 mts un enorme temblor corrió
por dentro mio. Estaba dentro del punto critico del helio
– este es el punto donde el cuerpo empieza a perder calor
mas rápidamente de lo que puede producirlo esto es debido
al helio – normalmente los buzos comerciales evitan esto respirando
aire previamente calentado, este lujo no es posible en buceo
con SCUBA.
A este punto
la temperatura del agua era de 4 grados C y como venia siendo
desde los 200 mts. El traje seco “Extremo” John Womacks Otto
era genial y también ayudo con el manejo de otro problema,
detenerse en el fondo.
Mientras la
marca de los 275 mts se deslizaba, el temblor se hacia mas
pronunciado y mi visión mas borrosa. Ahora descubrí los síntomas
del HPNS, sin embargo era controlable. El Tx 100’s estaba
funcionando perfectamente, nunca dude de él, pero esperaba
un aumento en la resistencia, que no hubo. Todos los
reguladores Apeks estaban conectados a una salida de media
pulgada.
Ilumine hacia
abajo, nada, solo la luz desapareciendo en la oscuridad. Ilumine
hacia un lado y mire hacia abajo. En la distancia pude ver
las luces de la cámara – uno de los del equipo, Jongin Lee
había echo la cubierta de la cámara y para sorpresa de los
del National Geografic, funciono – su brillo en la distancia
me dio el blanco. Sabía que había superado la marca de profundidad
de Jim Bowdens y Gomez. Presione un poco el inflador, la línea
seguía deslizandose por mi mano.
Esto tomo una
eternidad, lentamente el OMS wings de 100lb se lleno, pero
la línea seguía deslizándose. Ahora también había inflado
el traje seco mientras la luz se iba acercando. Sabia que
si golpeaba el fin de la línea muy rápidamente, perdería el
extremo. “Relájate John, solo relájate estas frenando”.
La cámara estaba encima mio. Estaba aun levemente negativo,
pero controlable. Verifique mi gas, quedaba 100 bar mas los
180 bar en el simple del OMS 20L. Desabroche la pizarra
y la calce dentro de un nudo. Luego me asome hacia abajo,
oscuridad. Un ocasional espasmo muscular me arrastro de nuevo
hacia atrás, lentamente nade hasta la línea.
El ascenso
parecía no terminar nunca, sabia que estaba dentro del tiempo
acordado. El descenso había sido lento, los primeros 100mts
habían tardado 4’ de más, pero luego había acelerado. Debajo
de los 150 estaba acelerando, pero aun así esto tomo una fracción
inferior a los 13 minutos.
Estaba tratando
de mantener los 25 a 30 mts por minuto hasta los 200mts. Pase
el tanque de los 200mts disminuyendo a 15 mts por minuto,
haciendo una pausa por 20 segundos a los 175 mts. Hice mi
primer cambio de gas a los 150 mts, extendiendo el tiempo
de parada a un minuto completo. Mientras abría la válvula
del tanque, este entro en flujo libre severamente. Rápidamente
tome aire y cerré la válvula. Mirando hacia abajo me di cuenta
que era la válvula del tanque, abriendo y cerrando la válvula
para respirar lentamente avanzaba hacia el repuesto de los
130 mts. Sentí un enorme alivio cuando lo alcancé. Rápidamente
abroche el repuesto a la correa de mi entrepierna y seguí
avanzando.
Más tarde Ron
que estaba esperando por mí a los 90mts me describió como
una enorme nube de burbujas ascendiendo. Ellos ya sabían que
llegaba tarde, y también sabían que había tenido un flujo
libre. Después de lo que pareció una eternidad Ron y Mark
descendieron a los 100mts. De repente vieron mis luces, exhalando
exageradamente ascendieron rápidamente a los 90 mts. Le mostré
a Mark la tabla donde venia trabajando para llevar a cabo
mi ascenso. Antes de irme me desprendí del tanque que estaba
usando.
A los 66mts
me encontré con Frank Doyle de La Laguna Beach club y Kfir
Zorev. Mientras me alejaba de los 66 mts fui golpeado por
una ola de vértigo, momentos mas tarde sabia que iba a vomitar.
Los próximos 10’ los pase vomitando y sin saber donde estaba
“arriba”. Esto se estabilizo un poco, después de un rato.
Verifique mi manómetro notando que había quemado mucho de
mi mezcla debido al vomito. Mire a Frank y note la mirada
calma que viene con años de resolver problemas bajo el agua.
Nos estabilizamos para trabajar nuestro camino lento hacia
arriba. Cuando alcancé los 50 bar Frank me paso su manguera
– todos los del equipo estaban respirando la misma mezcla
que yo en sus tareas de respaldo- entonces esto no comprometió
la descompresión establecida. Finalmente cambie nuevamente
al cilindro de descompresión, dejando que Frank ascienda.
Ellos estaban reemplazados por Targa Man, Axcel y el equipo
de paramédico Joe.
Joe inmediatamente
me hizo la verificación Neurológica, estaba todo bien. Luego
me dijo que estaba convencido que no se trataba de DCI. Pero
extendió el perfil para estar mas seguro. Entre la duda de
estar enfermo y el vértigo el pensamiento de estar ahora ocho
horas mas en el agua no era recomfortable. De hecho
me cuesta recordar una situación más miserable. El planeado
cambio de equipo a los 36 mts fue bien hecho, mucho más fácil
que en la practica. Despojarse del enorme OMS de baja presión
de 20 L triple pack, que me sirvió tan bien en el fondo, fue
un placer.
De todas forma
sentí pena por mí, me recordaba que nadie me había pedido
hacer este buceo, que estaba aquí por mi propia elección.
El tiempo restante
fue largo, aburrido y para mi bastante incomodo. El vértigo
se calmo, pero el vomito vino en fases, esto estaba agravado
por las condiciones climáticas deterioradas, que también causaba
que la plataforma gire. Estaba asombrado de las caras que
se aparecían ante mí. Otros instructores de puerto Galera
se habían acercado para ver si podían ayudar con algo.
Cada 15 minutos
cambiaba de nuevo a trimix 16/44 por 5 a 8 minutos. Esto fue
realizado en las paradas a los 21 mts, 12 mts y 6 mts. Esto
evito los problemas de respirar altas presiones parciales
de oxigeno por largos periodos.
Ascendí desde
los 6mts tomando aprox. 90 minutos para alcanzar la superficie.
Kfir se quedo conmigo durante este tiempo. La noche había
caído y el equipo había encendido una serie de linternas.
Esto daba mayor efecto de subrealidad. Llegando a superficie
fue genial ver a Axcel, Ron, Joe, Tony y el resto de los miembros
del equipo. Se había terminado.
El vértigo
y el vomito fue causado por un barotrauma del oído medio.
De la causa no estoy seguro. Había tenido un poco de
fiebre el dia anterior, pero nada serio. Leyendo luego sobre
esto, parecería que había sido un Fístula en el oído interno,
con un periodo de recuperación de 10 días.
Podría descender
un poco más, si seguro que si pero ni lo intentare. No tiene
sentido marcar los 305 metros como el último buceo. Ahora
puedo mirar hacia nuevas metas, el naufragio de Yamashiro
me esta llamando.
Uno de los
mayores problemas con estos buceos es verificar que realmente
has estado ahí. No hay profundímetros que funcionen, al menos
no en mi conocimiento. Entonces solo te queda una alternativa
una línea medida.
En todos mis
buceos usamos una línea de libre agarre. Esta fue bajada bajo
Supervisión. Después de descendida me dieron una pizarra firmada,
la que tuve que enganchar en el fondo. Esta luego es elevada
cuando me haya transferido al trapecio. Esta luego es medida
en tierra, nunca había tenido en cuenta el “Factor de dilatación”.
Para
más información
www.dive-technical.com
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